lunes, 20 de enero de 2014

Capítulo 5: Por saberlo


-Hola hija
-¿Papá? ¿Ocurre algo?
-Nada importante, solo que acabo de descubrir que en tu instituto se lleva uniforme.
-¿Qué? - ¡¡¡odiaba el uniforme!!! - No me lo puedo creer papá, Dios, no.
-Pues sí, he llamado al colegio hace cinco minutos para enterarme de qué libros comprar, qué había que pagar, y me han contado que lleváis uniforme. Así que tienes que encargarlo.
-No tengo dinero encima aparte de unos peniques que me has dado de las vueltas del restaurante.
-No, si no hace falta dinero, solo vas y dices que necesitas el de Malory Towers, les dices tus tallas y mañana me paso a recogerlo - suspiré, resignada.
- ¿Dónde tengo que ir a encargarlo? - pregunté.
- A una tienda cerca del Big Ben. Me ha dicho el instituto que es conocido, algo como "iamp" - elevé mis cejas. A saber lo que quería decir mi padre.
-¿Y cómo te has comunicado con el instituto? No sabes inglés.
- Ellos saben español. Me han atendido muy bien.
-Bueno, me voy a lo del dichoso uniforme. A las nueve o así estoy en casa, ¿vale?
- Vale hija, ten cuidado, adiós.

Colgué.

________(tn)! - me sobresalté. Me di la vuelta y me encontré con unos conocidos ojos azules. Detrás vi también a sus dos amigos y su amiga - vaya, lo siento, no quería asustarte.
-No importa - sonreí - ¿qué tal?
-Bien, es que te he visto antes hablando por teléfono y he decidido acercarme para saludar - sonreí. Qué simpático - mira, te presento a mis amigos.

Se pusieron al lado de Niall y me miraron sonrientes. Todo el mundo parecía muy simpático allí.

-Yo soy Liam - era un chico bastante alto, de pelo castaño claro y ojos marrones. Era muy guapo. Tenía una marca en el cuello, como una especie de lunar, y parecía ser muy fuerte.
-Yo soy Harry - Harry era aún más alto, de profundos ojos verdes. Muy guapo también. Lo que más me llamó la atención de él fue el pelo que tenía, largo y con algunos rizos echados para atrás. Parecía sedoso, daban ganas de alargar la mano y acariciarlo. Me fijé en que su sonrisa hacía que se formaran dos graciosos hoyuelos, uno a cada lado de su rostro.
-Y yo soy Sophie - la miré. Era una chica de pelo castaño largo que, a diferencia de Liam y Harry, era mucho más bajita que yo. Aunque claro, muchas chicas eran más bajitas que yo. Tenía los ojos verdes, detrás de unas gafas cuadradas, y múltiples pecas estaban repartidas por su rostro. Parecía muy alegre y simpática, me cayó bien al instante.
-Yo soy (tn), encantada - sonreí y di dos besos a cada uno. Vi que Sophie estaba de la mano de Harry, lo que me hizo sonreír para mis adentros. ¡Una parejita!
Que monos.

Fuimos a dar una vuelta pegados al Támesis. Qué bonito era. Niall cada vez me caía mejor, era simpatiquísimo, y Liam también. A Harry no lo conocía mucho, ya que iba dos pasos por detrás con Sophie, dados de la mano y riéndose. La verdad es que pegaban muy bien juntos.

Eran las ocho de la tarde, cuando recordé algo.

-¡Mierda! - dije de repente.
-¿Qué pasa, (tn)? - preguntó Liam, mirándome.
-Oh, es que mi padre me mandó ir a encargar los uniformes del colegio al que voy a ir, y se me ha pasado por completo.
-¿Cómo se llama la tienda? - preguntó Niall.
-Emm... Mi padre dijo algo de "iamp", creo. No sabe inglés, así que a saber, solo me dijo que era conocida y que estaba cerca del Big Ben.
-Creo que sé cuál es -interrumpió Harry, que acababa de llegar a nuestro lado con Sophie - ahí es dónde encargué mi uniforme para el Malory Towers.
-Ese es al que voy yo - dije encantada.
-Se llama "Jump", no "iamp" - dijo Sophie riendo.
-¡En esa tienda trabaja mi tío! -exclamó Niall - está casi al lado del Big Ben, vamos.

Cinco minutos después llegamos a una tienda pequeña, de aspecto deportivo. Entramos. Era muy bonita. Nos adelantamos hasta el mostrador, donde un hombre con poco pelo rubio, rechoncho y de mejillas coloradas y
aspecto simpático nos atendió.

-¡Niall! ¿Cómo tú por aquí?
-¡Tío Rob! - vi cómo chocaban los cinco - pues es que mi amiga (tn) - me señaló quiere encargar el uniforme del Malory Towers.
-¡Cómo no! Dime tus tallas y mañana te pasas a por él, ¿sí? - asentí y le di mis tallas - perfecto, mañana vienes y le dices a la señorita que habrá que quieres el uniforme para (tuapellido) y ella te lo da.

Después de darle las gracias, salimos de la tienda y Niall dijo de ir a por un helado, así que fuimos al lado del London Eye, donde había unos puestecitos, a por el helado. Yo le pedí de chocolate con oreos, mi favorito.

Fuimos a tomárnosle a un banco cercano, pero no había sitio para todos, así que Liam y yo nos quedamos de pie. Niall se reía de nosotros, el muy idiota.

Eran las nueve cuando se me ocurrió mirar el reloj.

-Ay chicos, me tengo que ir ya - dije de mala gana. No quería irme, me lo estaba pasando genial y más cuando Liam quiso darme a probar de su helado y me lo restregó por la cara, haciendole yo lo mismo con el mío.
-¿Tan pronto? - Dijo Sophie.
-Quedate un poco más, anda - pidió Harry.
-Lo siento chicos, tengo que ayudar a mi padre a sacar cosas de las cajas de la mudanza y pedir la cena en cualquier pizzería... Y encontrar el camino a casa, que aún me pierdo... - dije riendo.
-Yo puedo acompañarte... si quieres - me dijo Liam.
- Te lo agradecería mucho - sonreí.
-¿Me vas a dejar con los dos tortolitos? -exclamó Niall poniendo una cara horrible  y haciéndonos reír. Sophie se sonrojó. -está bien, me quedo, pero yo me pongo en medio de los dos, paso de hacer de sujetavelas.
-Vamonos, anda - dijo Liam riendo - ahora que podemos.

Me pidió el nombre de mi calle y, tras decir que llegar a mi casa estaba chupado, fuimos andando hacia allí.

-¿Cuánto llevas aquí en Londres?  - me preguntó.
-Desde esta mañana.
-¿Y de dónde eres?
-De España.
-Oh, que guay - sonrió - pues hablas genial el inglés.
-Ya, llevo aprendiendo y practicando mucho tiempo - me encogí de hombros - me encanta el inglés.
-Yo sé un poquito de español.
-¿Ah sí? - pregunté riendo.
-Sí, pero sé lo básico, como saludar, preguntar qué tal...
-Si es que... Hay que saber español, Liam - elevó una ceja.
-¿Para visitar tu caca de país? - abrí mi boca, mirándole indignada.
-¡Mi país es mejor que tú! -le empujé suavemente, haciéndole reír.
-Ya hemos llegado - dijo de repente - esta es la calle St George.
-Ah sí, esto me suena, mi portal está un poco más arriba.

Fuimos hasta el portal hablando, y llegamos a la puerta.

-Gracias por acompañarme, Liam - sonrió.
-No hay de qué, mujer - carraspeó - ¿Vas a salir mañana?
-¿Con vosotros?
-Claro.
-Pues sí, si queréis sí, estoy muy sola en
Londres - puse cara de pena, haciendo reír a Liam.
-Entonces dame tu número y te aviso.

Le di mi número, y me dijo que me metería en el grupo de whatsapp para que me enterara de las cosas.

-Ay, me siento mal yendome así y dejandote solo - Liam rió.
-No pasa nada, de todas formas me he divertido.
-¿Hablando conmigo?
-Sí - sonreí - Bueno Liam, me subo a casa. Muchas gracias por acompañarme.
-No hay de qué - me di la vuelta para entrar en el portal - ¡(tn)!

Me giré y le miré.
-Dime
-¿Tienes... Novio? -fruncí el ceño, sorprendida.
-No... ¿por qué? - Liam sonrió - Por saberlo... Adiós (tn).

Se dio la vuelta y observé, sorprendida, como Liam se alejaba encorbado y con las manos en los bolsillos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario