Capítulo 10: ¡¿Qué?!
- ¿Zayn Malik? - la profesora echó un vistazo a la clase - No está.
Aina se sobresaltó. ¿Zayn Malik? Miró hacia atrás, ya que estaba en segunda fila, pero no vio a nadie. Había un sitio libre tres asientos atrás, junto a un chico castaño de ojos azules. ¿Zayn iba a ir a su clase? Hundió la cabeza en las manos. Dios, no podía ser. ¡No! Ya bastante mal lo estaba pasando para encima tener que verle todos los días. Levantó la cabeza y miró a la profesora, quien ya había terminado de pasar lista y guardaba su cuaderno.
La puerta se abrió, y Zayn entró por la puerta. Aina cogió su carpeta y la colocó delante de su cara, haciendo un torpe intento de ocultarse. La chica que se sentaba con ella la miró raro, pero Aina no le hizo caso. No quería que Zayn la viera. Después de que él se hubiera chocado con ella en la entrada del colegio, ella se había levantado sin ni siquiera mirarle, había alisado su falda, cogido la mochila y pasado junto a él sin ni siquiera mirarlo, con la cabeza alta. Se había sentido bien. Valiente. Pero ahora que lo tenía tan cerca otra vez se sentía tímida.
- Zayn, ¿te he dado permiso para entrar? - la profesora miraba al chico por encima de sus cuadradas gafas.
- No - dijo él, encogiéndose de hombros - supongo que ahora es cuando la pregunto si puedo pasar, pero ya lo he hecho - la profesora entrecerró los ojos y se sentó en la silla.
- ¿Quiere estrenar el aula de castigo el primer día, señorito Malik?
- Supongo que no.
- Entonces salga de clase, cierre la puerta y llame de nuevo, esta vez pidiendo pasar educadamente.
Zayn suspiró, salió de clase y llamó a la puerta.
- Señorita Halls, siento mi retraso, ¿puedo pasar? - lo dijo educadamente, pero tenía un brillo irónico en los ojos que la profesora no pareció notar.
- Pase.
Aina se quedó atónita. Aunque Zayn tenía pinta de "chico malo" con sus tatuajes y sus pendientes, nunca había pensado en él como el típico graciosillo de la clase. Es más, cuando salían, él le había dicho que sus notas solían ser buenas y nunca había repetido un curso. Y esto no parecía tener nada que ver con esas afirmaciones. Zayn se sentó en el sitio que antes estaba vacío y saludó al chico que había ahí sentado. Al parecer se conocían.
La puerta volvió a abrirse, dando paso a una chica castaña, con gafas y pecas.
- Señorita Halls, lo siento mucho, me he quedado dormida y...
- No me de excusas, Sophie. Siéntese. Tiene un retraso.
Sophie, resignada, atravesó la clase y tomó asiento junto un chico castaño de pelo rizado y ojos verdes.
La señorita Halls empezó a explicar los porcentajes y cómo iban a funcionar las cosas en su clase. Sophie dejó la mochila pesadamente en el suelo y se sentó en la silla. Sacó los libros.
- Pensé que tendría que pasar el primer día de clase solo - le susurró Harry. Le miró. Estaba sonriendo.
- Me quedé dormida, eso es todo - mintió. En realidad había pasado quince minutos intentando llamar a su madre para preguntar por Luke antes de tener que salir corriendo de casa.
- ¿Estás bien? - el chico metió un mechón de cabello detrás de la oreja de Sophie.
- Sí, solo tengo sueño - dijo haciendo un gesto con la mano para restar importancia.
La profesora la miró sugestivamente y Sophie se calló. Más valía prestar atención a la clase.
Me vibró el móvil y me sobresalté. Metí la mano en la chaqueta del uniforme y saqué el móvil, colocándolo debajo de la mesa. Nerea. Lo bloqueé y volví a guardarlo. No quería problemas con la profesora, parecía tener mala leche. Su apellido era Looper, por lo tanto era la señora Looper. Señora. Costaba imaginar que alguien pudiera soportarla. Era bajita y rechoncha, y parecía enfurruñada con el mundo. No podías decir nada sin que pusiera cara de asco. Además olía mal. Antes había pasado por mi lado y tuve que hacer una mueca de desagrado al percibir un tufo a sobaco. Puaj. Niall se había dado la vuelta y se había reído, haciendo un gesto que significaba "qué mal huele".
Después de lo que me pareció una eternidad, sonó el timbre de la segunda hora. Tocaba recreo. Aliviada, recogí mis cosas y las guardé en la cartera. Lala me hizo un gesto de que fuera con ellos. Les seguí.
Salimos al patio, que se situaba entre las cuatro torres. Era enorme. Y tenía piscina. Y una especie de hoyo natural con rocas a los costados que, según Niall, hacía de teatro en las estaciones cálidas.
- Ahí están - dijo Lala de repente, señalando un estremo del patio, debajo de un gran árbol.
Ahí estaban Sophie, Harry y Liam. Nos acercamos y nos sentamos con ellos. Me senté entre las piernas de Liam, quien estaba apoyado en el tronco del árbol. Me saludó con un beso en la mejilla. Sonreí.
Después de unos minutos, miré hacia mi izquierda y vi una chica menuda y morena. Espera, ¿no era la guía turística del Támesis? ¿Por qué estaba tan sola?
- Disculpadme - me levanté.
Me dirigí hacia ella. Me sentía mal estando sentada con mis amigos y ella ahí sola. Mi sombra la cubrió y ella me miró confusa.
- Hola - la saludé.
- ¡Vaya! ¿No eres tú la novia del chico que casi se cae ayer? - me eché a reír.
- Sí - la di dos besos - mi nombre es ________(tn).
- Aina - me sonrió y me dio dos besos.
- Verás, es que te he visto aquí sola y bueno, ¿quieres venir conmigo? Te presento a mis amigos - la tendí la mano y ella la cogió sonriendo.
Me dirigí de nuevo donde estaban ellos y les presenté. Al parecer Aina estaba en la clase de Sophie y Harry.
Después de unos minutos haciendo el ganso, escuché una voz que hizo que el vello se me erizara y la carne se me pusiera de gallina.
- Vaya, ¡por fin os encuentro! - levanté la vista rezando porque no fuera él.
- ¡Louis! - Liam se levantó y le abrazó, dejándome atónita. ¡¿Qué?!
Vi cómo Louis iba abrazando uno a uno y, cuando llegó a mí, me guiñó un ojo. Le fruncí el ceño.
De repente Aina empezó a tirarme del brazo. Quería irse. Me levanté y la acompañé.
- ¡Aina! ¿Qué ocurre? ¿Estás bien? - Aina parecía asustada.
- El chico que venía con Louis... - asentí, haciéndola continuar - es Zayn Malik.
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